Juan 3:16-19 Nueva Traducción Viviente (NTV)
16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio[a] a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.18 »No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios. 19 Esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas.
La oscuridad como la de los ateos que en su gigantesca arrogancia y falta de ética y moral, se creen la mayor creación del universo. Y esto es falso pues si fuesen tan superiores todos los problemas de la humanidad ya habrían desaparecido hace mucho tiempo lo que no vemos ahora. Aun así Dios es bueno y justo para permitirles dejar su maldad y acercarse a Dios por medio de Cristo.
Algunos como Neil deGrasse Tyson (más tiene de astrólogo que de astrofísico) dicen que el creer en Dios te limita a conocer más... mas esto es otra mentira pues cuando un niño ve un automóvil lo que hace es preguntarse como funciona sin saber, mientras que es niño, que hubo una persona que lo diseño y otras que lo construyeron.
Estos ateos creen en la magia y la brujería pues "mágicamente" se crea todo de forma casual, es decir que ellos creen en la casualidad, y ¿Cómo es posible que estos que se dicen "inteligentes" creen en que algo aparece de la nada por obra de la brujería?. Esto es como decir que mágicamente apareció de repente y de manera casual el automóvil que el niño vio.
Nosotros bien sabemos que si suben los precios de los productos es porque el encargado de la economía está manejándola mal y como consecuencia de su mal manejo los precios suben. Es decir por una acción mala del encargado de la economía, la reacción es que suban los precios. no existe la casualidad sino la causalidad.
La incapacidad de estos científicos ateos de explicar las cosas que suceden en este universo de manera exacta hace que se agarren de su "ídolo y dios de la casualidad".
Y aunque no hay una fórmula que demuestre que Dios no existe, lo vemos en la naturaleza la cual es la prueba fehaciente de su existencia, al igual que al ver el niño el automóvil, cuando crece sabe que un ingeniero lo diseño, aunque nunca en su vida lo vea personalmente, o como el querer saludar al que diseño y construyó la muralla china.
La destrucción de la raza humana no vendrá por los que creen sino por los que no creen ya que en sus intereses y codicia sin ayudar al prójimo aplastarán a todo el que se les oponga al igual de los que practican el 'bullying' con consecuencias fatales.